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Castillos de Pincheira: el refugio de cuatro hermanos bandidos que revolucionaron Malargüe

Ubicados al sur de la provincia de Mendoza cuentan con un pasado legendario que albergó a los malechores que le dieron su nombre.

19 Junio de 2021

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El nombre ?Castillos de Pincheira? no surgió de la noche a la mañana sino más bien una leyenda existe detrás y te la vamos a contar ahora.

Esta hermosa reserva natural está ubicada 27 kilómetros al oeste de la ciudad de Malargüe, Mendoza. Se trata de un área protegida de unas 650 hectáreas cuyas formaciones geológicas, conocidas como ?castillos?, fueron declarados Monumentos Naturales por su gran belleza escénica y su valor geomorfológico.

El lugar mantiene latente en su formación natural la historia de los hermanos Pincheira, que le dan el nombre por el que todos lo conocen. Pero, ¿quiénes eran?

Cuentan que los Pincheira fueron los líderes de una famosa banda de asaltantes y cuatreros que actuaron entre 1818 y 1832 tanto en Chile como en Argentina. Integrada por Martín Pincheira y sus hijos, la familia estaba compuesta por cuatro hermanos y dos hermanas, nacidos en Chile: Santos, Pablo, José, Antonio, Rosario y Teresa.

El mando de la guerrilla siempre estuvo bajo el comando de los hermanos. Estos, a medida que iban muriendo, se sucedían del mayor a menor: inicialmente estuvo al mando el primogénito Antonio, tras morir en combate le sucedió el segundo, Santos, pero a los meses se ahogó vadeando el río Los Sauces, luego vino el tercero, Pablo, pero en 1826 sus hombres se sublevaron y entregaron el mando al menor, José Antonio. Las dos mujeres colaboraron constantemente con sus hermanos, fueron capturadas por tropas chilenas en 1827 y fueron indultadas, desapareciendo de los registros.

Según cuenta la leyenda, en un principio, la banda estaba compuesta principalmente por campesinos. Sin embargo, a medida que el nombre Pinchera crecía, también crecía su banda de asaltantes convirtiéndose así en una gran fuerza cuyo objetivo era defender la monarquía y a su rey. Historiadores cuentan que en un momento fueron entre 500 a 1.000 hombres a caballo, entre ellos ex presidiarios, bandidos y otros fugitivos de la ley.

La fama trajo poder

A partir de 1822 hicieron alianzas con los caciques pehuenches que les permitieron asentarse a ambos lados de la cordillera de Los Andes. Durante 15 años, asaltaron y saquearon a cambio de recompensas (algunas versiones dicen que lo que obtenían lo repartían entre los pobres al mejor estilo Robin Hood), pero su principal objetivo era defender la autoridad del rey en la región.

Las tropas tuvieron entre las rocas del lugar un refugio inexpugnable durante muchos años. Se trataba de un espacio ideal para poder ocultar las tropas pero también lo utilizaban como campos de engorde del ganado que robaban en la provincia de Buenos Aires, para luego pasarlo a Chile.

Asediado en forma permanente por los ejércitos de ambos países, José Antonio Pincheira se entregó y acordó ser indultado en Chile previa entrega de parte de su botín, en el paraje hoy conocido como Castillos de Pincheira.

Los tesoros de los Pincheira

Los malargüinos aseguran que el tesoro de los Pincheira está oculto en un lugar de la Patagonia, cercano a San Martín de los Andes.

Algunos también admiten que se trata de una leyenda que tiene más encanto que la historia oficial: el botín fue entregado al gobierno de Chile por el jefe de la banda a cambio de una amnistía que le permitió seguir con vida e indultado.

El último de los Pincheira -José Antonio- murió ya anciano, luego de ser empleado de hacienda del presidente chileno Prieto.

La leyenda y andanzas de los Pincheira se hicieron conocidas en las provincias de Mendoza, Córdoba, Buenos Aires, San Luis y Santa Fe como también en el vecino país de Chile.